
Nos habíamos quedado aquí, en la última entrada, concretamente en las dos preguntas:
1. ¿Cómo valorar la posición?
Las blancas, efectivamente, y como bien decía Marqués en los comentarios, han aumentado su ventaja. Ya tienen la segunda debilidad. Lo que es dudoso es que su ventaja sea ganadora.
2. ¿Qué pueden hacer las negras?
Las negras, como sabéis los que habéis visto la partida, jugaron 24... Rf7, que es una jugada pasiva.
Kaspárov, que como persona será engreído y desagradable como él solo, pero que de ajedrez sabe un huevo, piensa que había llegado el momento de uno de los recursos defensivos más importantes:
entregar material para conseguir una posición activa que compense, precisamente, la pérdida de calidad. Es lo que se llama un
sacrificio posicional. El mejor exponente de esta difícil decisión es precisamente Petrosián, que hizo famosas sus entregas posicionales de calidad (es probable que veamos alguna más adelante).
Por eso, lo recomendable en la posición del diagrama es
24... Aa3!, entregando temporalmente el peón c.
Podría seguir 25. Tc2, c3 26. Axc3, Tc4! 27. Rd3, Txa4.

La situación es muy diferente: Botvinnik se habría librado de una de sus debilidades, y todo indica que la ventaja de las blancas, muy pequeña, no es suficiente para ganar. Por ejemplo: 28. Ad2, Ae7 29. Tc6, Ta3+ 30. Rc2, Rf7 31. Cd6+, Axd6 32. Txd6. O bien: 28. Ta2, Txe4 29. Txa3, Cxc3 30. Rxc3, Te5 31. Txa7, Txb5 32. Tb7, Tc5 33. Rd3, b5, con muy buenas posibilidades de tablas para las negras.
Volviendo a la partida, si volvemos a reproducirla en
el enlace que ya hemos visto, veremos que Botvinnik no deja de jugar pasivamente en ningún momento, probablemente pensando en aguantar con negras y ser más activo con blancas. La partida demuestra hasta qué punto es difícil conducir la defensa en estas posiciones, incluso siendo campeón del mundo en ejercicio: los errores llegan sólos. Y son fatales.
Siguiendo con la partida, Petrosián lleva a cabo un magistral juego de gato contra ratón. Muchos contrincante suyos abandonaban antes de que la derrota fuera evidente, hartos de defenderse sin apenas esperanzas y de sufrir, sufrir y sufrir. Gana el peón, Botvinnik lanza su torre hacia los peones blancos del franco de rey, y se llega a esta posición.

Petrosián podría jugar 34. h3, Th2 35. f4, manteniendo la ventaja material. Posiblemente casi todos nosotros lo haríamos, pensando en que ya lograríamos rascar hasta conseguir sacar algo de la posición.
Petrosián, no. Petrosían jugó
34. Ce4!, devolviendo el peón hasta conseguir una posición dominante. Y así se llega a la posición final:

En esta posición la partida se aplazó, y Botvinnik abandonó sin reanudar la partida. Pero Fritz da a las blancas una ventaja de sólo +1,03, que es importante, pero no tanto como para no intentar sacar algo. Desde luego, en un interclubs nosotros seguiríamos jugando, al menos hasta que la derrota fuera mucho más evidente ¿Por qué abandonaron las negras?
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Me cito a mí mismo:
La partida demuestra hasta qué punto es difícil conducir la defensa en estas posiciones, incluso siendo campeón del mundo en ejercicio: los errores llegan sólos. Y son fatales.Pues sí, la historia se repite. Como prueba de esto, volvamos a pasar al campeonato del mundo en curso, de 2010.
La partida completa la podéis seguir
pinchando aquí, y es un desmentido brutal al axioma de que los finales de alfiles de distinto color son tablas, incluso cuando un bando tiene un peón de más. En este caso, nada menos que el campeón del mundo en ejercicio se pasa de pasivo y lo paga muy caro. De momento, con el punto, y ya veremos si esta partida le cuesta el título.

Anand jugó
54... Ac6? y abandonó después de
55. Rh6, Rg8 56. g4. Dos preguntas:
1. ¿Por qué abandona Anand? ¿Cuál es el plan ganador de las blancas?
2. ¿Cuál era la defensa correcta, en lugar de 54... Ac6?